Resumen de la crítica de este maravilloso y necesario documental.

La directora decide personalizar la revolución por medio de tres personajes que le generan una gran empatía. Tres personas de distinto estatus social; en nada se parecen sus vidas, aparentemente contrapuestas. Khalid Abdalla nació en Glasgow en 1980 (Escocia), de padres egipcios, es un actor que alcanzó fama internacional después de protagonizar en 2006 la película ganadora de los BAFTA, United 93. Inspirado por el activismo de su padre que fue encarcelado en Egipto en los años 70 y ha vivido en el exilio, Khalid deja su vida en Londres para unirse a la revolución. Magdy Ashour, un revolucionario comprometido que apoya a los Hermanos Musulmanes desde hace 25 años, aunque su posición está muy lejos del radicalismo. Sufrió en sus propias carnes la tortura del régimen. Y por último Ahmed Hassan, un joven que creció en el barrio obrero de Shobra, en la periferia de la capital egipcia. Sueña con una sociedad de conciencia cívica, de libertad y de respeto. Cree ciegamente en el triunfo de la revolución.
La estructura diseñada por Noujaim funciona a las mil maravillas: la directora consigue convertir al espectador en un sujeto activo: vivir las protestas en tiempo real nos convierte en parte de los manifestantes; nos involucramos en sus demandas, sufrimos las violentas embestidas de los antidisturbios, nos indignamos contra la brutal represión, y sentimos la camaradería y los ánimos de una gente dispuesta a sacrificarlo todo por la libertad del pueblo, incluso su vida.
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http://elcinepormontera.com/the-square-documental-egipto-2013-jehane-noujaim/